Metas · lección 1 · 2 min
Por qué no ahorras
Voz sintética. Está aquí para poder escuchar el curso andando o conduciendo; todo lo que dice está escrito debajo, y las tablas y los gráficos sólo se ven leyendo.
Pregúntale a cualquiera si habría que ahorrar y te dirá que sí. Pregúntale si ahorra lo que le gustaría y la respuesta cambia. Ese hueco entre lo que la gente cree y lo que la gente hace es lo más estudiado de las finanzas personales, y la explicación no es la que casi todos damos por buena.
Lo importante: No ahorras porque el «yo de hoy» y el «yo de dentro de un año» no son la misma persona, y decide siempre el de hoy. Gastar da alegría ahora; ahorrar la da dentro de veinte años.
Dicho así suena a excusa. Lo interesante es que se puede comprobar, porque hubo quien montó el experimento: en vez de pedirle a la gente que ahorrara más, le pidieron que decidiera HOY ahorrar una parte de las subidas de sueldo que todavía no había cobrado. Nada de apretarse el cinturón. Nada que doliera hoy.
La tasa media de ahorro de los participantes en el programa pasó del 3,5 % al 13,6 % en el transcurso de cuarenta meses.
Casi cuadruplicaron lo que ahorraban. Y no cambió su fuerza de voluntad, ni su sueldo, ni sus ganas: cambió CUÁNDO tomaron la decisión. Se apuntó el 78 %, y el 80 % de ellos seguía dentro después de la cuarta subida.
Fíjate en lo que esto significa para ti, porque es lo contrario de lo que suele decirse: si llevas años proponiéndote ahorrar y no lo consigues, el problema probablemente no eres tú. Es que estás tomando la decisión todos los meses, y todos los meses hay algo mejor que hacer con ese dinero.
Advertencia: Esto no es magia ni sirve para todo. En aquel programa la gente tenía sueldo y tenía subidas. Si ahora mismo no te llega a fin de mes, «decidirlo por adelantado» no resuelve nada, y el módulo anterior te sirve más que éste.
Huchas y colchonesUna hucha con su fecha es exactamente eso: la decisión tomada una vez, en lugar de tomada cada mes.